Sin glaciares no hay agua, sin agua no hay futuro
- 22 abr
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Los glaciares y el ambiente periglacial siempre fueron reservas de agua dulce indispensables. Pero hoy, en medio de la crisis climática y la sequía, se vuelven más necesarios que nunca.
Estos glaciares que regulan el agua durante todo el año y sostienen ríos, arroyos y lagos, especialmente en verano, cuando menos llueve, son reservas estratégicas que hacen posible la vida.
La magnitud de los incendios forestales en la Patagonia alcanzó este año un punto de inflexión histórico, con decenas de miles de hectáreas arrasadas.
En este contexto, la protección del agua y de los glaciares se vuelve más urgente que nunca, porque son la principal fuente de agua de las provincias cordilleranas en los meses sin lluvia.
Este verano en Bariloche lo vivimos con la crisis hídrica. La mayoría de los arroyos que subsisten de la nieve no están teniendo agua. Nevó menos, hubo menos deshielo, lo que luego se traduce en menos agua para nuestra vida cotidiana.
Algo importante que relatan los especialistas es que los ríos que sí siguen teniendo agua a pesar de la falta de deshielo, son los que vienen de los glaciares.
¿A qué puntos tendremos que llegar para entender que los glaciares son, en este contexto, una garantía de futuro?
Defenderlos es defender nuestro derecho a lo más básico y elemental que tenemos, el agua pero también nuestro derecho a que los bosques en la Patagonia andina se regeneren y sobrevivan, a no tener que llegar a puntos de crisis hídrica donde no tengamos agua para tomar.
El proyecto de modificación de la Ley de Glaciares es un retroceso a la ley que ya tenemos.
Debilita la protección existente, habilita la intervención en zonas que hoy están resguardadas y pone en manos de intereses de corto plazo decisiones que afectan a generaciones enteras.
La defensa del agua es una construcción colectiva. Por eso es tan importante que nos sigamos encontrando entre diferentes organizaciones sociales, políticas y comunitarias para seguir organizándonos y potenciándonos en la lucha por lo que se viene.
En la Patagonia estamos empezando a vivir lo que es quedarse sin agua. Por eso defender los glaciares es defender la posibilidad de seguir habitando estos territorios. Es defender lo que somos y lo que viene.
Como dijo en la Audiencia del 25 Marta Maffei, quien participó en la redacción de la actual ley vigente ‘’los glaciares son la vida de nuestros pueblos’’.
Hoy somos más de 100 mil personas las que nos inscribimos en la audiencia pública por la Ley de Glaciares, marcando un hecho histórico en la participación ciudadana de nuestro país.
Nunca antes una audiencia pública había convocado a tanta gente.
La resistencia sigue intacta.
No pasarán.
La ley de glaciares no se toca.




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